¿En qué posición dar a luz? » Mejor posición para el parto

La historia del parto en varias épocas y culturas nos enseña que las mujeres siempre han preferido dar a luz a sus bebés de pie y en movimiento. Hay pocos documentos históricos que describen partos en cama y en decúbito supino., mientras que en muchas representaciones antiguas las diosas que dan a luz (emblemas de la energía generadora) se representan en posición vertical.

Durante el siglo XVIII, cuando la asistencia al parto pasó a formar parte de la disciplina médica, Se introduce una serie de soportes orientados a hacer el trabajo más «cómodo» para los operarios..

La extensión de la posición de litotomía (es decir, supino, con los pies elevados por encima del nivel de las caderas) está vinculada al uso de herramientas como fórceps y prácticas como la episiotomía que ayudaron a que el parto fuera más seguro.

Los datos de la literatura científica y una reflexión crítica sobre la introducción de esta posición, sin embargo, han mostrado cómo se constituye uno de los principales factores iatrogénicos en la historia de la medicina.

¿Existe una posición «ideal»?

Antes de mirar las distintas posiciones que se pueden asumir durante el trabajo de parto y el parto, es bueno subrayar que no existe a priori una posición mejor que otra: la mejor posición es siempre la elegida por la madre.

Pero para poder elegir es importante tener una buena conciencia de uno mismo y del propio cuerpo, que se adquirirá durante el embarazo (también lo explicamos en nuestro curso de preparación online): Al familiarizarse con sus propios sentimientos y con el niño, será posible comprender cuál es la experiencia más adecuada.

También el papel de las parteras que apoyan a las mujeres en la sala de partos es fundamental: tienen como primera herramienta la observación de la actitud espontánea, que nunca debe subestimarse. Posteriormente, si el caso lo requiere, podrán intervenir recomendando posturas que funcionarán como «terapia», para corregir algunos defectos en el trabajo de parto provocados por una posición no óptima del niño o por un problema relacionado con la actividad contráctil.

La importancia de cambiar de posición

La evidencia científica [1] nos dicen que la adopción de unas posiciones sobre otras en diferentes momentos del trabajo ayuda a su progresión tanto en la fase dilatante como en la expulsiva.

TE PODRÍA INTERESAR  Cómo promover el desarrollo del recién nacido

La mujer sabe utilizar el movimiento de forma espontánea, especialmente para aliviar la sensación dolorosa asociada a las contracciones uterinas.. Esta es precisamente la función principal del dolor durante el parto: guía a la mujer en el movimiento, buscando distintas posiciones que ayuden a la progresión de la dilatación uterina y la del bebé en el canal del parto.

Los pródromos del trabajo

Durante el pródromo del trabajo de parto, caracterizado por contracciones breves y de frecuencia irregular, lo mejor sería Quedarse en casa, si mamá está callada. Darse un baño, una ducha, o en todo caso estar en un ambiente familiar donde poder moverse con confianza, le permite vivir este momento con la calma necesaria y con la debida atención para sí mismo.

Muévete, descansa, quizás de tu lado, come algo que nos guste, hazte un masaje de tu pareja, ayudará a afrontar el parto con la carga adecuada y permitirá que el útero se armonice con el resto del cuerpo y se active con contracciones más efectivas y regulares.

El período de dilatación

Durante el periodo de dilatación, por tanto en trabajo de parto activo, si te dejas guiar por las hormonas que entran fisiológicamente en la circulación, te darás cuenta de lo importante que es. a menudo cambia de posición.

Las posiciones de pie, quizás acompañado de movimientos circulares de la pelvis, ayudan al bebé a canalizarse hacia la pelvis materna. Sin embargo, pasar por un trabajo de parto completo de pie puede ser muy agotador y el descanso es importante. Puedes descansar sentado sobre una pelota, siempre moviendo la pelvis, o en la cama, acostado de costado.

Cuando el dolor se concentra en la zona lumbar, puede ser útil adoptar la posición a cuatro patas. directamente en la cama, pero también en el suelo, sobre una colchoneta, si lo prefiere (en la fase final del periodo de dilatación suele ocurrir que quiera instalarse en el suelo).

La posición a cuatro patas y la posición sentada con la espalda hacia adelante también son muy útiles para recibir un masaje de quienes nos acompañan en esta aventura … No importa que seamos expertos, la calidez del tacto y la cercanía de los Quienes nos cuidan son ya dos excelentes analgésicos.

TE PODRÍA INTERESAR  Bebés que lloran: ¿Por qué es tan importante?

La fase expulsiva

La situación cambia cuando la madre siente las primeras contracciones expulsivas: llega nueva energía inesperada, y con ello la fuerza para ser más activo.

Durante la primera fase del período expulsivo, las posiciones utilizadas en el parto siguen siendo muy buenas: en el lado izquierdo (porque en comparación con el lado derecho, el espacio disponible para el paso del bebé se incrementa en milímetros preciosos y se mejora la oxigenación al facilitar la placenta circulación) o a cuatro patas.

Cuando el bebé ya ha progresado hacia la pelvis materna y comienza a cruzar la parte más estrecha de la pelvis, todas las posiciones verticales que permitan una mayor apertura pueden ser útiles: la posición en cuclillas (con los pies firmemente apoyados en el suelo) y la posición sentada en un “taburete holandés” (un tipo particular de taburete ergonómico creado precisamente para hacer la posición sentada más cómoda).

Incluso en estas etapas es muy importante el papel del socio, que puede apoyar físicamente a mamá y ayudarla a mantener su posición.

Cuando se acerca sale la cabeza del niño puedes decidir permanecer en la misma posición, teniendo en cuenta que las posiciones erguidas están asociadas a un ligero aumento de los desgarros vaginales, sin embargo sin complicaciones particulares [2]

Sin embargo, lo más importante sigue siendo confía en tu percepción y confiar en el profesional que apoya a la mujer durante el trabajo de parto.

Si atraviesa el trabajo de parto con determinación, conciencia y alegría, será fácil Escuche las sugerencias que vienen de su cuerpo y de su hijo., y de esta manera la aventura de la maternidad comenzará con confianza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *