Vacuna antineumocócica: eficacia y seguridad

La vacuna antineumocócica ha causado mucha controversia en el pasado, así es. aclarar la eficacia y seguridad de este medicamento.

Streptococcus pneumoniae, más conocido como neumococo, es un microorganismo perteneciente a una familia de bacterias muy extendida. Generalmente habitan las vías respiratorias de niños y adultos sin crear problemas.. Estas bacterias no son todas iguales: son como hermanos, similares entre sí pero cada una con características particulares (los serotipos, que se denominan con un número o una abreviatura para distinguirlos entre sí).

Algunos serotipos pueden causar infecciones.: infecciones de oído, neumonía, infecciones de la sangre o meningitis. De los aproximadamente 90 serotipos conocidos, solo un pequeño grupo es capaz de causar infecciones graves.

La vacuna

La vacuna neumocócica más utilizada entre los niños pequeños es una vacuna 13-valente, es decir, que contiene trece serotipos neumocócicos. Esta vacuna, aunque no es obligatoria, ha entrado ahora en el calendario de vacunación y se practica en asociación con la vacuna hexavalente a partir del tercer mes de vida. Se toman tres dosis, todas en el primer año, y no necesita retiradas en años posteriores.

Eficacia

La vacuna antineumocócica es capaz de estimular eficazmente la producción de anticuerpos en el cuerpo del niño vacunado que pueden combatir las infecciones neumocócicas. Esta capacidad es mayor en bebés y niños pequeños.

La protección es mayor para la meningitis y la neumonía, mientras que es menor para las infecciones de oído. La incidencia de enfermedad neumocócica grave en todo el mundo es significativa, pero la distribución parece muy diversificada dependiendo de la zona geográfica, edad, etnia, tipo de infección (meningitis, bacteriemia, neumonía, etc.), además de presentar variaciones temporales.

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La seguridad

La vacuna neumocócica no causa más efectos secundarios que otras vacunas obligatorias y se puede administrar de forma segura junto con otras vacunas. Puede causar fiebre o hinchazón en el lugar donde se inyecta. Dado que la vacuna está compuesta únicamente por fragmentos de bacterias, no puede causar meningitis..

Historia

Las primeras vacunas antineumocócicas, que datan de la década de 1990, contenían solo 7 cepas de neumococo. Un fenómeno curioso y perturbador se observó pocos años después de la introducción de esta vacuna: la enfermedad de reemplazo neumocócica.

En definitiva, la difusión de la vacuna impidió la transmisión de un sujeto a otro de las 7 cepas neumocócicas que componían la vacuna, pero el campo permaneció abierto para las otras cepas neumocócicas contra las cuales la vacuna no funcionó.

El resultado fue paradójico: menos enfermedades debido a las 7 cepas de la vacuna, pero más enfermedades debido a las numerosas otras cepas contra las que la vacuna no pudo actuar. Este fenómeno ha llevado a los estudiosos a buscar aumentar la cobertura derivada de la vacuna, hasta las 13 cepas actuales.

Sin embargo, esto no garantiza una cobertura de enfermedad de reemplazo del 100% ya que todavía hay muchas otras cepas neumocócicas contra las que no tenemos una vacuna. Por tanto, la indicación correcta es no utilizar antibióticos de forma indiscriminada, especialmente en los primeros años de vida, pues de esta forma se determina una fuerte resistencia de todos los neumococos y es más difícil curar las infecciones que se derivan de ellos.

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