Síndrome de Asperger: ¿Qué es y como reconocerlo? » Síntomas y causas

Andrea, de 11 años, tiene una voz muy profunda que generalmente lo precede antes de que ingrese a la clínica. Me habla con gran maestría de la rotación de los planetas, las estrellas, el sistema solar y el descubrimiento de la Luna; todos los temas que ama y conoce desde pequeño.

Su mamá me dijo que el primer día de la escuela secundaria incluso le preguntó a la profesora de ciencias sobre la distancia entre los distintos planetas, juzgándola desprevenida. Andrea tiene el síndrome de Asperger.

Síntomas

Este síndrome es parte de los «trastornos generalizados del desarrollo», o ese grupo de enfermedades que afectan el comportamiento y la sociabilidad. Ocurre en niños entre 4 y 11 años y es más común en niños.

Toma su nombre del pediatra vienés Hans Asperger, quien a principios del siglo XX describió el comportamiento de los que él mismo llamaba «pequeños maestros», o niños de carácter solitario, torpes en sus movimientos, que a menudo estaban aislados de sus compañeros y tenían dificultades para comunicarse y relacionarse con los demás, pero que, al mismo tiempo, cultivaban sus intereses (música, ciencia, literatura, matemáticas, coleccionismo) con una dedicación particular, hasta el punto de convertirse en verdaderos expertos.

Todas estas son características que se encuentran en el niños con el síndrome de Asperger, que también utilizan un lenguaje compuesto por pocas palabras y que a menudo hablan de forma desproporcionada («rueda libre»), y que, en la mayoría de los casos, se mueven con torpeza, hasta el punto de ser ridículos o tener dificultades para mantener el equilibrio.

Asperger y autismo

El síndrome de Asperger es considerado por muchos estudiosos como uno forma más leve de autismo (o, como dicen en la jerga, «altamente funcional»), ya que los niños con este tipo de trastorno se comportan de forma repetitiva, esquemática y tienen poca relación con otros compañeros; como los niños autistas.

Sin embargo, a diferencia del autismo, un niño con síndrome de Asperger es capaz de expresar claramente sentimientos de afecto y apego a los miembros de su familia, tiene una inteligencia y un lenguaje normales y sus síntomas no empeoran con los años.

Causas

Las causas de este síndrome aún no se conocen completamente.

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Es muy probable que el origen sea multifactorial, es decir, son muchos los factores que entran en juego en la determinación de este síndrome. Algunos eruditos han planteado una predisposición genética, en consideración a la recurrencia de casos dentro de algunas familias.

También se ha planteado la hipótesis de que la exposición a factores tóxicos durante las primeras semanas de embarazo puede alterar el desarrollo normal del sistema nervioso central del bebé y predisponer al síndrome. En este sentido, sin embargo, todavía hoy no existen datos científicos fiables.

Diagnóstico

Alla diagnóstico del síndrome de Asperger viene gradualmente, a partir de la observación del niño. Existen «señales de alerta» que los padres y pediatras deben tener en cuenta en el comportamiento del niño:

  • no capta la mirada de las personas que se vuelven hacia él y no devuelve sonrisas
  • presenta una atención excesiva a ciertos objetos o intereses (música, aritmética, etc.); por ejemplo, almacena datos de poco valor, como horarios de trenes
  • no juega con otros niños y no acepta comparaciones con otros
  • si juega con sus compañeros, puede usar un lenguaje ofensivo o asumir actitudes violentas, sin darse cuenta de que puede dañar a sus compañeros
  • se mueve torpemente, camina torpemente

Cuando un niño presenta una o más de estas características, el pediatra lo derivará al neuropsiquiatra infantil, quien investigará el asunto a través de algunos pruebas específicas para el diagnóstico del síndrome de Asperger, basado tanto en la evaluación del comportamiento como en las habilidades cognitivas.

Terapias

El manejo de este trastorno se basa en una serie de intervenciones que tienen como objetivo mejorar el comportamiento y la comunicación del niño con síndrome de Asperger, ayudándolo en aquellos aspectos relacionales que de otro modo podrían penalizarlo y aislarlo del grupo (como las dificultades del lenguaje) y alentar sus fortalezas (como sus «intereses especiales»); precisamente sus intereses son un verdadero recurso para él, como fuente de diversión, aprendizaje y autoestima.

En este sentido, además de los padres y terapeutas, los docentes también juegan un papel fundamental, porque deben apoyar y fomentar la formación y educación del niño. De hecho, durante la adolescencia, los pacientes con síndrome de Asperger notan su propia diversidad y, por lo tanto, se dan cuenta de las dificultades que encuentran en las relaciones con sus compañeros; si no cuenta con el apoyo adecuado, pueden desarrollar formas de depresión o trastornos de ansiedad.

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Más allá de esto, los «Aspie» (este es el término con el que se definen las personas afectadas por este trastorno) no presentan problemas de salud particulares y tienen una vida media igual a la de la población general.

Asperger como adultos

Así también las personas con síndrome de Asperger pueden llevar una vida absolutamente normal. Un estudio realizado en 2015 en 26 pacientes con el síndrome encontró que el 96% de ellos había obtenido un diploma y que la mayoría había obtenido un empleo estable y también tenía profesiones rentables.

También en lo que respecta a las relaciones sociales, se evidenció que un buen porcentaje resultó tener pareja estable o casada y con hijos.

Aspergers famosos

Aquí hay una lista de personajes ilustres del pasado que muy probablemente tenían síndrome de Asperger: Michelangelo Buonarroti, considerado uno de los genios del Renacimiento; Wolfgang Amadeus Mozart, compositor, pianista, organista y violinista austríaco, autor de obras maestras musicales; Isaac Newton, matemático, físico, filósofo naturalista, astrónomo, teólogo y alquimista inglés, una de las mentes más grandes de todos los tiempos.

Entre las figuras de la actualidad destacan los nombres de Bob Dylan –cantante, compositor y compositor estadounidense, además del Premio Nobel de Literatura–, Steve Jobs, emprendedor y creador de una de las empresas informáticas más famosas del planeta y Greta Thunberg, la joven activista ecológica que recientemente movilizó a cientos de miles de jóvenes de todo el mundo en manifestaciones para proteger el medio ambiente.

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