Que comience la exploración del mundo

Tras el hito de los 9 meses, el hito de los 12 meses representa un hito caracterizado por una mayor independencia, a nivel físico, mental y relacional: alrededor de esta edad, de hecho, el niño hace nuevas experiencias y descubrimientos y, aunque hay un gran variabilidad, da sus primeros pasos en solitario, mejora su equilibrio y se vuelve más seguro al moverse o cambiar de posición.

Exploración y seguridad

Las nuevas habilidades de movimiento van acompañadas de un mayor interés por el mundo exterior, del que el pequeño se siente intrigado y fascinado. Se lanza valientemente al descubrimiento por su cuenta y es capaz de conquistar cualquier lugar accesible para él.

Sin embargo, el fuerte impulso por explorar el entorno se equilibra con la necesidad de sentirse seguro y protegido, sobre todo gracias al estímulo que recibe del adulto, que representa para el niño la base segura desde la que explorar y volver. de necesidad o deseo de compartir y tranquilizar.

Ustedes padres, que en el último año le dieron la bienvenida al niño a su vida, ahora descubren que está comenzando a crear un espacio propio; el reto es fomentar estas nuevas habilidades cuidando la seguridad, ofreciendo límites, a veces incluso físicos, al pequeño.

Con el tiempo, se producirá un proceso de interiorización que le ayudará a reconocer los peligros, así como los límites necesarios para actuar en el entorno y en relación con otras personas.

En esta fase puede ser importante esperar y no presionarlo para que haga movimientos que aún no hace de forma espontánea. (ponerlo de pie, dejar que dé sus primeros pasos …), sin impedirle experimentar (mejor evitar andadores, cajas y otras herramientas que limitan sus vivencias).

Es más, Se dará un límite o prohibición de forma delicada pero clara e inequívoca.; Los reproches son inútiles, por eso, en lugar de «¡Eres malo!», es mejor decir «¡Por favor, detente, me haces daño», o «¡No me gusta!».

Lenguaje y comunicación

En esta fase, el niño generalmente comprende el significado de las palabras más utilizadas (incluso «no»), especialmente cuando indican objetos o personas que le son familiares. Entiende oraciones simples y puede usar las primeras palabras y gestos para comunicar sus deseos (por ejemplo, indicar un objeto para solicitarlo o mostrarlo).

Además, reconoce bien los objetos que se le entregan con más frecuencia y ya no los explora solo con la boca, sino que quiere saber cómo funcionan (según el principio de causa y efecto).

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Empieza a jugar con ellos ya usarlos para imitar, o como ve hacer a los demás (“lee” el librito, se pone el teléfono en la oreja y “habla”…). De este modo Experimente con el «juego de fingir» las acciones cotidianas que tienen lugar en casa, como beber de un vaso y usar cubiertos y quiere demostrarse a sí mismo y a los demás que puede hacerlo solo.

Para ayudarlo en esta experimentación es útil ofrecerle algunos juguetes a la vez (algunos artículos del hogar, como un cucharón o un cepillo de dientes), dejarle participar en momentos de la vida familiar como las comidas (bien asegurado en la trona). ) y darle la oportunidad de intentar comer solo con las manos y la cuchara.

Personas y entornos desconocidos

Seguramente habrás notado que tu hijo se comporta de forma cada vez más diversificada con personas que no conoce (las mira con recelo, incluso puede asustarse y llorar) y nuevos entornos (necesita tiempo para estudiar el entorno y sentirse hogar. facilidad).

Estos comportamientos son típicos y normales a esta edad ya que la llamada «ansiedad por los extraños y la separación» surge en los niños Puede haber sentimientos encontrados entre el deseo de escapar y descubrir por sí mismo y la necesidad de seguridad y refugio cerca de los padres. Por eso, separarse de ti (cuando llega la niñera, cuando te duermes…) puede resultar complicado.

La intensidad de los miedos relacionados con la separación y el abandono depende de muchos factores que afectan tanto al niño, con su temperamento y características singulares, como a los padres, con sus estilos de cuidado y expectativas de los niños. El pico de ansiedad hacia los extraños y la separación se produce alrededor de los 15 meses, por lo que es una fase de «adicción» acentuada.

Sin embargo, será una fase transitoria y se puede manejar con pequeñas estrategias dirigidas a tranquilizar al niño y darle el momento adecuado para manejar estas emociones. Por ejemplo, las separaciones pueden estar precedidas por siempre las mismas actividades en las que el niño tiene gradualmente la oportunidad de participar activamente. La rutina le ayuda mucho a sentir que tiene control sobre la situación, a poder preverla y saber qué esperar, a sentirse comprendido y ayudado en la dificultad.

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Además, también le puede ayudar tener un momento “especial” a su disposición a una determinada hora del día (al volver del trabajo, antes de acostarse…), en el que leer juntos un librito, jugar, cantar, hacer música.

Autonomía y participación

Ahora su hijo quiere intentar hacer las cosas como lo hacen los adultos, descubriendo cada vez de manera más independiente. A pesar de que sus habilidades están evolucionando y su juicio es limitado, es esencial dejarlo tentar creando las condiciones adecuadas de seguridad.

Si lo ayudáramos a resolver todas las tareas, lo privaríamos de lo fundamental para su desarrollo cognitivo y para construir la confianza en sí mismo y el sentido de autoeficacia. De hecho, como dijo Emmi Pikler, un niño que logra algo a través de experimentos personales adquiere un conocimiento completamente diferente al de un niño al que se le da una resolución rápida.

Para favorecer el desarrollo de la autonomía se podrían proponer actividades motoras libres, respetando los tiempos e iniciativas del niño, favoreciendo también las actividades lúdicas con objetos que le permitan ejercitar las habilidades diarias. Puedes ver a tu pequeño jugar y experimentar en paz, y disfrutar viéndolo usar objetos de la manera más creativa.

Finalmente, busque oportunidades para participar en actividades y conversaciones familiares, dándole tiempo para expresar sus deseos y tomar decisiones, haciéndole sentir que lo están escuchando, que usted comprende lo que siente y que lo que hace es importante para él. usted.

Por supuesto, para poder hacer esto es necesario confiar en las habilidades de su hijo, saber que es capaz de hacer mucho con sus habilidades y equilibrar todo esto con el apoyo que se le ofrece si falla o necesita ayuda y consuelo.

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