Primeros auxilios: Pocas nociones pero importantes

En caso de accidentes domésticos peligrosos o situaciones de emergencia fuera de nuestras casas, definitivamente lo que hay que hacer es contactar al Servicio de Emergencias Sanitarias y Emergencias Médicas llamando al 118.

Pero es igualmente importante saber que nuestra primera intervención muchas veces puede marcar la diferencia. Intentemos entender cómo comportarnos según las situaciones que puedan surgir.

Ahogo

Si se encuentra en presencia de una persona ahogada, sáquela inmediatamente del agua y observe si respira solo. Si no respira, inicia maniobras de reanimación cardiopulmonar que podrás aprender viendo los videos disponibles en la red (por ejemplo los de la Cruz Roja).

Si alguien está contigo, dile que llamen al 911 de inmediato, pero no pierdas el tiempo buscando ayuda o sacando agua de tus pulmones.

En cambio, céntrese en las maniobras de reanimación. hasta que aparezca la respiración espontánea. El vómito del agua tragada es muy común durante la reanimación boca a boca. Solo cuando esté seguro de que el niño comienza a respirar por sí solo podrá detener las maniobras.

Envenenamientos

No mantenga productos químicos o medicamentos al alcance de los niños.: cualquier sustancia no comestible representa un veneno potencial. Si se produce la ingestión de algo tóxico y el niño está inconsciente, somnoliento, tiene convulsiones o tiene dificultad para respirar, debe Llame al 911 de inmediato o lleve al niño al hospital..

Si por el contrario te has puesto productos para el hogar, electrodomésticos, productos de jardinería, partes de plantas u otras sustancias que te parezcan tóxicas, si has ingerido medicamentos que no debes tomar o dosis excesivas de medicamentos, si crees es posible que haya ingerido alimentos en mal estado o contaminados pero no presenta síntomas, comuníquese con su médico o con el centro de control de intoxicaciones. No induzca el vómito excepto bajo consejo médico.

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Exposiciones cutáneas

Si productos que contienen ácidos, pesticidas, productos químicos o cualquier otra sustancia potencialmente tóxica entran en contacto con la piel del bebé, quitar el material seco, quítese la ropa contaminada, use guantes de goma si es necesario. Lávese la piel con abundante agua y jabón.

Si sus dedos están pegados con un pegamento que contiene cianoacrilato (como los pegamentos instantáneos), sumérjalos en agua caliente y ayude al niño a disolverlo frotando sus dedos suavemente.

Convulsiones febriles

Se producen convulsiones febriles solo en niños cuyo sistema nervioso es particularmente excitable (generalmente niños pequeños, menores de cinco años). El niño puede perder el conocimiento, ponerse rígido, mostrar choques en las cuatro extremidades, tener los ojos bien abiertos o volteados hacia atrás, o entrar en un estado de relajación muscular («suelta»).

Pueden durar algunos minutos, después de los cuales suele aparecer una somnolencia profunda: esta es la señal de un regreso a la normalidad. Consulte a su pediatra tan pronto como termine la convulsión, pero recuerde: no hay peligro y no hay razón para entrar en pánico; no intente bloquear los choques; no intente atraer la atención del niño, no lo abofetee ni lo sacuda, incluso si deja de respirar temporalmente; no le pongas nada en la boca. No es necesario ir al hospital.

Ataques epilépticos

Las convulsiones (sin fiebre) casi siempre son breves (unos segundos o unos minutos) y terminan espontáneamente. Si ocurre uno, trate de entender si la conciencia está preservada (llame al niño y déle órdenes simples: «estrechar la mano», «abrir la boca»); observar los movimientos anormales (temblores, rigidez, etc.) para poder describirlos al médico y comprender cuándo ha pasado la crisis; la crisis suele ir seguida de un sueño profundo, y el niño puede permanecer inconsciente incluso durante unos minutos.

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Coloque al bebé en el suelo, acostado de lado, con algo suave debajo de la cabeza; verifique que su nariz y boca permanezcan libres y que pueda respirar; haga espacio a su alrededor quitando cualquier instrumento contundente.

No intente abrir la boca del bebé, incluso si tiene la cara oscura; es inútil y puede provocar lesiones y daños en los dientes; no levante al niño; no lo abofetee para tratar de despertarlo; no le dé azúcar ni agua.

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