Montessori: Cómo usar tijeras y cuchillos

El cuchillo corta, el rallador raya, el tenedor pica, las tijeras tienen cuchillas afiladas, el vidrio se rompe, te ciegas con el lápiz. Estas no son buenas razones para no permitir que un niño use estas herramientas. Un cuchillo que no corta o un plato de plástico no le enseñan al niño a tener cuidado, al contrario, le muestran que aunque los use de manera inapropiada no pasa nada. En cambio, el pequeño debe aprender a ser cuidadoso y prudente, capaz de manejar objetos potencialmente peligrosos, utilizando objetos reales y funcionales.

Objetos reales para aprender

Maria Montessori nos enseña que no debes darle a un niño un vaso de plástico o un rallador falso. Es cierto que estos objetos deben ser pequeños y aptos para sus manos, pero en nada más deben diferenciarse de los diseñados para adultos. ¿Y cómo se protege a los niños de los accidentes domésticos por el mal uso de objetos peligrosos? Permitiéndoles usarlos solo cuando estén seriamente interesados ​​en hacerlo.

El interés auténtico genera concentración, amigo íntimo de la prudencia. Un niño interesado en cortar un calabacín hervido tendrá la intención de cortar solo el calabacín. En cambio, un niño cansado y enojado que necesite correr debe protegerse de encontrarse con objetos potencialmente peligrosos. Un niño que actúa guiado por sus propios instintos y necesidades de desarrollo se mostrará tranquilo y dirigido por una energía constructiva y no tomará acciones imprudentes y destructivas.

Reemplazar herramientas reales con herramientas de juguete le da al niño información inexacta.. Lo importante es tener claro el propósito de cada actividad que se le propone al niño: la puesta en marcha de una cocina de juguete tiene como objetivo favorecer el desarrollo de habilidades sociales y relacionales en el niño para simular estrategias de comunicación o reelaborar roles sociales vividos en la realidad.

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En cambio, la puesta en marcha de una actividad que Maria Montessori llama «vida práctica» como hacer zumos, pelar zanahorias, partir nueces, rallar pan … tiene como objetivo afinar las habilidades manuales y así promover la autonomía del niño.

En el primer caso, no importa que el cuchillo no corte, pero es fundamental que el cuchillo funcione en el segundo caso. Un cuchillo afilado en una cocina de juguete puede ser un peligro porque se usa incorrectamente, pero un cuchillo de juguete que se usa para cortar podría generar malentendidos y frustración.

A continuación, algunas propuestas de actividades con “objetos peligrosos” (hemos tratado el mismo tema en el artículo Método Montessori: aprendamos a utilizar hilo y aguja). Antes de permitir que el niño inicie su negocio, es importante obtener los materiales necesarios y mostrar con calma cómo proceder.

Exprimir la naranja (o mandarina): actividad recomendada a partir de los 24 meses

  • Consíguete una bandeja, un exprimidor de cítricos (posiblemente de metal porque es más eficaz, dada la poca fuerza de las manos de los niños), una mandarina o una naranja, un cuenco (que contiene las dos mitades de los cítricos), un vaso. vidrio
  • Coloque la mitad de los cítricos en el exprimidor. Pulsar y girar (amplificando un poco los gestos para que los pasos sean claramente visibles para el niño)
  • Regrese la cáscara al bol
  • Vierta el jugo en el vaso. Proceda de la misma forma con la otra mitad
  • Continuar con el enjuague de las herramientas

Cortar frutas o verduras hervidas: recomendado a partir de los 20 meses

  • Consigue una bandeja, una tabla de cortar, un cuchillo de metal con punta redondeada, un cuenco con verduras hervidas (zanahoria, patata, calabacín) o frutos rojos.
  • Coloque las verduras o frutas a cortar en la tabla de cortar
  • Coge el cuchillo y haz pequeños trozos de verduras.
  • Regrese los trozos al bol
  • Continuar con el enjuague de las herramientas
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Rallar pan duro y queso: recomendado a partir de 24/30 meses

  • Consíguete una bandeja, un rallador con cajón, un bol con un trozo de pan viejo, un bol vacío para las migas, una cucharadita, un cepillo de cocina.
  • Coloca el rallador frente a ti
  • Coger el trozo de pan y, con un movimiento lento, vertical y unidireccional, rallar el pan
  • Abra el cajón, con la cuchara vierta las migas obtenidas en el bol
  • Ayúdate con el cepillo para completar la transferencia

Cuidar una planta: actividad recomendada a partir de los 24/30 meses

  • Consíguete una planta de hoja ancha, un vaporizador, una bola de algodón, unas tijeras (con punta redondeada), una regadera.
  • Rocíe las hojas con la bola de algodón para lavarlas, una a la vez. Vierta un poco de agua en la base de la planta en la tierra
  • Corta las hojas secas (o ramitas) con unas tijeras

La comida no se debe tirar: el niño al final del trabajo puede comerla u ofrecerla a alguien. O puede guardarlo y usarlo mamá y papá para la cena o la merienda.
Las migas de pan se pueden donar a los pájaros en el césped o en el alféizar de la ventana.

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