Dislexia: La importancia del trabajo de prevención

Contrariamente a lo que los términos «dislexia» y «disgrafía» se utilizan cada vez con más frecuencia en los medios de comunicación, el conocimiento de los trastornos específicos del aprendizaje (que incluyen dislexia y disgrafía, también disortografía y discalculia) no es muy común en el mundo escolar y en los niños. con tales dificultades a menudo se les clasifica como niños con problemas emocionales o con escasa participación en la actividad escolar.

Dificultad específica y déficit funcional

En realidad, si un niño, después de un período de educación adecuado, tiene dificultades para leer y escribir, esto debe interpretarse no como una dificultad emocional y como una falta de compromiso, sino como un signo de la presencia de una dificultad específica y un problema.

Déficit funcional que se refiere a algunos procesos, algunas habilidades y no todas las áreas del funcionamiento cognitivo: la dislexia del desarrollo ocurre cuando un niño, expuesto a un proceso escolar normal, no se desarrolla, o se desarrolla de manera muy incompleta o con gran dificultad, la capacidad palabra escrita automáticamente; La disgrafía ocurre cuando, después de un tiempo adecuado de instrucción, no aprende o aprende de forma incompleta la capacidad de escribir correctamente de forma automática.

Estos trastornos se distinguen de las dificultades generales de aprendizaje (escritura, lectura, cálculo) porque presentan un cuadro menor de gravedad y tienen un carácter transitorio; es decir, pueden desaparecer muy rápidamente dentro de las actividades habituales del aula, siempre que el docente sepa no enfatizar las dificultades y sepa utilizar dispositivos didácticos sencillos en cuanto a diferenciación de tareas e individualización de intervenciones.

Esta distinción es ahora más oportuna que nunca ante el alarmismo frecuente e injustificado por efecto de vulgarizaciones precipitadas presentadas por libros, revistas, programas de televisión.

Aprendemos a distinguir

Las dificultades generales no son atribuibles a trastornos específicos, sino a una experiencia insuficiente, tanto cualitativa como cuantitativamente. Estas dificultades son a menudo el efecto de la falta o limitación de ejercicios debido a: falta de estimulación ambiental o errores pedagógicos que a menudo se expresan con solicitudes anticipadas para algunas actuaciones.

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En el caso de los Trastornos Específicos del Aprendizaje, el desconocimiento de los déficits funcionales que los provocan, la imposibilidad de captar su primera manifestación hace que la propia escuela no ayude y, sin saberlo, dificulta el camino de aprendizaje del niño, incluso añadiendo más obstáculos a los que ya existen y obligan al niño a buscar soluciones personales que muchas veces se convierten en verdaderas soluciones contraproducentes, más difíciles de superar que la propia dificultad original.

Se pueden contrarrestar todas las discapacidades específicas del aprendizaje y reducir sus efectos funcionales, incluso en gran medida.

Lo importante es el trabajo de prevención y rápida identificación del problema, trabajo que ya se puede realizar en el jardín de infancia, haciendo un trabajo de observación sobre la evolución del lenguaje, las relaciones sociales y el desarrollo motor del niño.

Con más detalle, es importante que ya en el jardín de infancia es posible evaluar la evolución de cada niño en las siguientes áreas: aspectos conductuales, habilidades motoras, comprensión lingüística, expresión oral; meta cognición (formas de recordar mejor las cosas, conciencia de haber entendido; persistencia en la tarea incluso ante factores perturbadores, etc.) otras habilidades cognitivas (memoria, orientación espacio-temporal); pre-alfabetización (discriminación de palabras, repetición de palabras escuchadas, distinción de los sonidos que componen las palabras, correspondencia entre palabras escritas y palabras escuchadas, etc.); prematemáticas (comprender que las cantidades corresponden a números, comparar diferentes numerosidades, razonar sobre sumar y quitar, etc.).

Para que todo esto sea posible es necesario que los profesores de los jardines de infancia, preferiblemente con el apoyo de expertos, estén capacitados para realizar observaciones analíticas en todos los alumnos.

Habitualmente en la escuela se procede a observaciones de carácter global, con la atención principal o exclusivamente dirigida a las insuficiencias macroscópicas. Esto es un error ya que inevitablemente se pasan por alto dificultades aparentemente menos obvias, como las que más adelante (en la escuela primaria) se revelarán como verdaderos trastornos específicos del aprendizaje.

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Los disléxicos también nacen para leer

La lectura es un placer indispensable, pero a veces, para los niños o adolescentes que tienen problemas de dislexia puede convertirse en un tormento.

Afortunadamente para nosotros, incluso la industria editorial en los últimos años ha enriquecido enormemente su oferta y con gusto hemos visto florecer innumerables proyectos editoriales, diferenciados por edad, gustos y cultura, en fin, realmente hay algo para todos, solo hay que Esperamos que los encargados de la educación literaria de nuestros hijos pronto se den cuenta y decidan aprovechar esta hermosa y mágica herramienta de trabajo.

Hay muchas editoriales pequeñas que imprimen libros de calidad, prestando atención a todos los aspectos, desde los gráficos hasta la ilustración. La pequeña editorial romana Biancao e Nero publica una serie de clásicos readaptados: libros para todos, pero en particular para aquellos con dificultades de lectura, para niños disléxicos o niños extranjeros que se acercan a los diferentes idiomas.

Estos libros se caracterizan por estructuras sintácticas simples, el uso de fuente clara y con letras espejo diferenciadas, capítulos cortos, párrafos espaciados y longitud de línea irregular para mantener el ritmo narrativo.

Bibliografía

  • Giacomo Stella, Dislexia, Il Mulino 2000;
  • Marilena Meloni (editado por), Dyslexia. Trabajo fonológico entre jardín de infancia y escuela primaria, Libri Liberi 2006;
  • Mario Brottini, Problemas de aprendizaje, Edizioni Del Cerro 2000;
  • AUTOMÓVIL CLUB BRITÁNICO. VV, Dislexia contada a los maestros, Vol. 1, 2, Libri Liberi 2003.

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