Cuando los niños tienen capacidad de enseñar y aprender de los demás

Desde hace algunos años, las madres y los padres ven un cambio en la organización de las clases en los jardines de infancia. Anteriormente las clases estaban compuestas por niños, niños y niñas, de la misma edad, por lo que existía el clásico desglose: en el primer año de jardín de infancia había niños de 3 años; en el segundo año, niños de 4 años y en el tercero, niños de 5 años. Hoy, sin embargo, nos encontramos en presencia de las llamadas «clases heterogéneas», en las que conviven niños no sólo de diferentes sexos sino también de diferentes edades. Así, en el apartado «A» de un determinado colegio ya no encontraremos tres clases sino una única clase con niños de 3 a 5 años.

Este cambio, en su momento, había generado muchas dudas en los padres y tal vez incluso cierta perplejidad en los profesores, y aún hoy provoca malentendidos.
Generalmente, todo cambio desencadena sentimientos de ansiedad, miedo e incertidumbre, que llevan a considerar perfecto el sistema o estrategia anterior, provocando desacuerdos y vacilaciones hacia la nueva perspectiva, en la que, muchas veces y de buena gana, no se confía por falta de garantías.
Conocer algunos aspectos teóricos en la base de clases heterogéneas puede por tanto ser útil no tanto para aceptar plenamente el cambio que se ha producido, sino para comprender al menos parte de sus «pros» y disponer de todos los elementos para realizar una valoración personal.

Capacidades actuales y potenciales

Una de las teorías que pueden ayudarnos a comprender es la del psicólogo ruso Lev Semënovič Vygotskij, padre de la “teoría sociocultural”, que concibió el aprendizaje como fruto de la interacción social. Uno de los conceptos de esta teoría gira en torno a la «zona de desarrollo próximo», definida como la diferencia entre las capacidades actuales de un niño y sus capacidades potenciales. En otras palabras, es un «puente» ideal que une lo que el niño puede hacer por sí mismo en un momento dado con lo que puede hacer con la ayuda de una persona «experta».
El niño de 3 años que solo es capaz de unir dos piezas de una pista para coches de juguete es el mismo niño que, junto con otro de 5 años, podría construir un tramo de pista compuesto por unas diez piezas.
Este ejemplo muestra una aplicación práctica de la teoría de Vygotsky y se corresponde con lo que sucede en clases heterogéneas de edad: permiten «reducir» el puente entre lo actual y lo potencial gracias a la presencia de niños de diferentes edades.

TE PODRÍA INTERESAR  Método Montessori: Materiales, actividades, propiedades sensoriales

Actuar como un «andamio»

Introduzcamos ahora otro concepto del psicólogo ruso, el de «andamio», término que deriva de la palabra inglesa andamio, que literalmente significa «andamio». Este término indica el proceso mediante el cual una persona más «experta» ofrece ayuda a otra menos experta en una actividad. ¿Para qué sirve la ayuda de una persona experta? Simplemente para compensar la diferencia entre las habilidades actuales de un niño y las requeridas por la actividad más avanzada.
En el caso de clases heterogéneas, el niño de 5 años es la persona experta que actúa como «andamiaje» para el niño de 3 años que, en cualquier caso, no siempre tiene un papel de observador pasivo. De hecho, inicialmente el niño mayor será un ejemplo para el menor, quien aprenderá observando a la persona «experta». En una etapa posterior, el niño de 3 años habrá adquirido más información y habilidades que lo llevarán a administrar el negocio junto con la persona más experimentada. Finalmente, el niño más pequeño ya habrá aprendido la actividad y podrá realizarla por su cuenta.
El «andamiaje» es, por tanto, un andamiaje real que sirve para apoyar al niño en las etapas iniciales de aprendizaje, para apoyarlo en las intermedias, hasta que se ha vuelto autónomo y en posesión de esa noción.

Los profesores también aprenden

Se podría pensar que este enfoque solo es útil para los niños más pequeños, quienes así tendrían la oportunidad de aprender y progresar observando a los niños mayores. También se podría suponer que los niños mayores no tienen ninguna ventaja y que su función se limita a servir de «andamiaje» para otros niños; pero no es así, porque aprendemos no solo de la condición de “inexpertos” sino también de la de “docentes”. Al cumplir este rol, de hecho, uno se da cuenta de ser un ejemplo para otras personas y esto activa procesos que afectan la motivación y la autoestima. Además, al enseñar te encuentras gestionando la colaboración y la cooperación de una forma completamente natural. Incluso un niño de 5 años, inconscientemente, activa procesos que aumentan las habilidades relacionales, afectivas, sociales, motivacionales y cognitivas.

TE PODRÍA INTERESAR  ¡Mi hijo dice malas palabras! ¿Qué hago y como actuar?

¿Y si el pequeño le enseña al grande?

No debemos pasar por alto otro aspecto importante: a veces es el niño más pequeño quien enseña al mayor. La comparación entre dos niños de diferentes edades no solo implica un pasaje de nociones, sino también una enseñanza social, por así decirlo. Puede suceder que un niño de 5 años, a pesar de tener experiencias manuales y cognitivas, tenga un temperamento tímido, torpe o basado en un estado emocional de vergüenza. Digamos que este niño ayuda a otro niño que es más joven que él pero más seguro de sí mismo: el mayor le enseñará al otro los pasos para producir un trabajo más avanzado, pero al mismo tiempo el menor le enseñará a afrontar situaciones sociales en el aula, a mejorar la relación con sus compañeros, a afrontar la timidez. Por tanto, la enseñanza es bidireccional y no unidireccional.
En conclusión, una clase heterogénea produce desarrollo en todos los niños, jóvenes y mayores, que se encuentran en diferentes roles durante los tres años de jardín de infancia: los pequeños observadores inexpertos aprenden de los niños mayores y luego se convierten en los expertos que, a su vez, ayudan recién llegados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *