Recetas rápidas para el destete » listas en 15 minutos

¿Tu hijo se acerca al fatídico sexto mes y la idea de un destete inminente te pone un poco ansioso? ¿Ha escuchado historias de intentos extenuantes, escupir comida para bebés, gritos y gritos tan pronto como se pone el babero? No te preocupes, el destete es una etapa destinada a ir bien en cualquier caso.

¿Una etapa complicada?

Puede suceder que después de los seis meses el bebé aún no esté listo, que no muestre ningún interés en otros alimentos que no sean la leche. En ese caso, la actitud más sabia, respetuosa y útil por parte de los adultos es confíe en el bebé y espere a que muestre interés en los alimentos sólidos.

La tarea de los padres es hacer que el niño se siente a la mesa durante las comidas familiares y ver si se siente atraído por los alimentos presentes; si parece muy interesado, basta con ofrecerle muestras muy pequeñas de lo que come, para que pueda llevárselas a la boca solo o, si es necesario, ser alimentado.

Importante: podemos proponer, pero el niño tiene derecho a intentar, rechazar y decidir cuándo es suficiente. Así que nada de ansiedad por el desempeño: es el pequeño quien tiene que hacer todo él mismo.

Evitemos querer poner un bocado extra. Si el niño cierra la boca o gira la cabeza, demostremos nuestra inteligencia aceptando este mensaje no verbal muy claro.

Destete a los 6 meses: ¿Qué recetas?

¿Es necesario seguir patrones, horarios y tablas durante el destete? La respuesta es no (hablamos de ello con más detalle en este artículo también). Hay dos formas de destetar a un bebé: la que inicialmente utiliza papillas y papillas y la comúnmente denominada «autodestete», que, como se mencionó, implica pasar directamente a la degustación del mismo alimento que comen los padres. Este segundo método es el que se utilizó antes de que se produjeran los alimentos liofilizados y homogeneizados, y todavía se utiliza en el mundo menos industrializado.

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Sin duda, es un enfoque más gratificante que el primero, pero requiere algunas precauciones. En primer lugar, vale la pena repetirlo, debemos esperar a que el niño dé señales de interés en la comida de los adultos: estirará las manos, pedirá un poco; en resumen, debe estar listo, de lo contrario tendrá que esperar su momento.

Segunda precaución: cada niño es diferente, está el hambriento y omnívoro y el neófobo e inapetente, el que ama los sabores fuertes y el que solo quiere cosas ligeramente condimentadas. Reconocemos que este factor no depende de nosotros, sino del temperamento de cada niño, que seguirá siendo respetado y aceptado.

Última precaución, imprescindible: cocinas de forma saludable, partiendo de materias primas de calidad, evitando alimentos precocinados o industriales y un uso excesivo de sal.

Destete: recetas rápidas

Para que el niño pueda comer lo que cocinas para ti. Pero supongo que tienes algunas dudas: «¿Lasaña también?… ¿Y la tortilla con cebolla?». La respuesta es: sí, si el pequeño demuestra que le gustan estos platos.

De recetas rápidas y saludables para el autodestete, que le permiten poner a todos en la mesa, incluido el bebé, en aproximadamente un cuarto de hora, hay muchos. Aquí hay algunos para ti, útiles si te falta imaginación. Las dosis se calculan para tres o cuatro personas.

Salmón al pesto

  • Pelar dos o tres patatas, cortarlas en cubos y hervirlas en agua o en el microondas.
  • Cocinar en una sartén con un poco de aceite y dos lonchas de salmón fresco, luego quitar la piel y el hueso central del pescado
  • Poner en un bol las patatas calientes, el salmón cortado en trozos pequeños y una cucharada de pesto, voltear y servir (para el niño, triturar las patatas y picar bien el salmón).
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Mariposas verdes

  • Mientras cocinas 300 gramos de pasta, sofreír en una sartén tres calabacines cortados en tiritas, dorarlos con un poco de aceite
  • En un tazón ponga dos cucharadas de ricotta fresca y una buena ramita de menta finamente picada (si no tiene menta, la albahaca también está bien)
  • Vierta la pasta cocida pero no demasiado escurrida, agregue el calabacín y voltee bien para mezclar todo

Pollo al horno

  • Prepara dos muslos de pollo quitando la piel y el hueso central
  • Córtelos por la mitad y adelgace con un mazo de carne.
  • Batir un huevo, una cucharada de mostaza dulce y un chorrito de limón.
  • Pasar las rebanadas en esta mezcla y luego en el pan rallado, haciendo que este último se adhiera muy bien
  • En una fuente para hornear ligeramente engrasada, hornee las rodajas a 180 grados durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad de la cocción (antes de servir, asegúrese de que estén bien cocidas en el centro)
  • Para el bebé cortado en tiras muy finas, acompañado de puré de papa o zanahoria

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